Un evento en carretera puede ocurrir en segundos. Un frenado brusco, una distracción o un incidente con otro vehículo… y lo único que queda después son versiones, suposiciones y dudas.
Sin video en cabina, no tienes certeza de lo que realmente ocurrió. Y en muchos casos, eso puede traducirse en pérdidas, responsabilidades mal asignadas y decisiones basadas en información incompleta.